Presentación

¡¡¡Holaa!!!

Somos unas chicas del 1999 a las que les gusta mucho escribir, nos llamamos Alba y Patty (eme8eme y Como tu quieras, respectivamente).

Cada cierto tiempo colgaremos una entrada con un trozo de uno de nuestros proyectos (diríamos cada semana, pero entre exámenes y vacaciones...). Claro que puede que no sea el final...

También escribiremos algunas ideas o textos que tengamos.

Nos encantaría saber vuestra opinión, aunque nosotras seremos quien tomemos la decisión final, así que no os esperéis nada. Si queréis saber algo sobre alguna de nosotras preguntárnoslo. Y si vais a poner algo, ponerlo muy claro, para no provocar confusiones...

Espero que os gusten las historias, no esperamos gran cosa de ellas, pero queremos compartirlas. Como dice nuestra autora favorita, Laura Gallego "bueno, por algo se empieza, ¿no?"


martes, 15 de mayo de 2012

En el valle de amapolas

Hacia calor aquel día y Anna, una chica joven, con el pelo como el carbón y ojos oscuros, estaba cansada, pero no se iba a rendir por nada del mundo. Porque tenía que volver, sería sólo temporalmente.
Aun recordaba el día en el que había salido de allí para adentrarse en otro mundo...
antes de llegar a ese mundo perfecto se había preguntado lo mismo todas las mañanas: ¿cómo sería la vida sin problemas, en el campo, sin personas insoportables a tu alrededor, sin preocupaciones?, ¿cómo sería?
Nunca supo responderlas, hasta que nos llamó mi tío. Hacía muchos años que no le veían... Estaba enfermo y no salía de casa ni para visitar a su familia. Su asistente había dimitido y el viejo no consiguió encontrar a otra persona con aquel pequeño sueldo que se podía permitir.
Anna se la imaginaba distinta, si jardín y con muchas comodidades. Ese día se subió al avión, recorrió el mar y al llegar se subió a una furgoneta, que la llevó a casa de su tío.
estaba en medio de un valle lleno de amapolas. De la casa salió un hombre viejo en silla de ruedas. Ella se acercó más y se dio cuenta de que estaba peor de lo que pensaba, tenía la cara pálida, un bajo pulso, estaba calvo y el poco pelo que le quedaba era ya no blanco, si no transparente... Casi no se podía ni mover, pero le recibió con muchos ánimos porque se alegraba muchísimo de verla y de no estar solo en medio de la nada.
La casa era pequeña, pero perfecta para dos: dos cuartos con sus respectivos baños. El suyo tenía vistas al valle, una cama muy cómoda con sábanas de tonos rosáceos claros, una mesilla y un escritorio de madera.
En todo ese tiempo que estuvo allí hizo muchas cosas mientras cuidaba de su tío... Se quitó todo lo que le quedaba de la niñez, conoció a muchas personas del pueblo que estaba cerca de la casita, donde se abastecía de comida.
Ahora volvía para quedarse unos días en la ciudad, quería ver a su familia, pero no quería saber nada de su vida anterior. Armó valor y se despidió de su tío, estaría en buenas manos, John era ahora su mejor amigo y sabía que hacer. Acto seguido se subió al coche, que la llevaría al puerto, donde después de atravesar el mar cogería un avión... Rumbo a la ciudad, rumbo, aunque le costara admitirlo, a su viejo hogar.
Escrito por Patty y retocado y editado por Alba.

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