Páginas
Presentación
¡¡¡Holaa!!!
Somos unas chicas del 1999 a las que les gusta mucho escribir, nos llamamos Alba y Patty (eme8eme y Como tu quieras, respectivamente).
Cada cierto tiempo colgaremos una entrada con un trozo de uno de nuestros proyectos (diríamos cada semana, pero entre exámenes y vacaciones...). Claro que puede que no sea el final...
También escribiremos algunas ideas o textos que tengamos.
Nos encantaría saber vuestra opinión, aunque nosotras seremos quien tomemos la decisión final, así que no os esperéis nada. Si queréis saber algo sobre alguna de nosotras preguntárnoslo. Y si vais a poner algo, ponerlo muy claro, para no provocar confusiones...
Espero que os gusten las historias, no esperamos gran cosa de ellas, pero queremos compartirlas. Como dice nuestra autora favorita, Laura Gallego "bueno, por algo se empieza, ¿no?"
domingo, 2 de febrero de 2014
sábado, 1 de febrero de 2014
viernes, 31 de enero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
viernes, 14 de diciembre de 2012
Novedades
Me queda organizar el caso, pero la historia ya la tengo ;)
Pedir las continuaciones de lo que queráis.
jueves, 11 de octubre de 2012
Poesias
miércoles, 3 de octubre de 2012
Secretos
|
N
|
sábado, 22 de septiembre de 2012
EL ESPEJO
martes, 7 de agosto de 2012
Más allá de la muerte- 1, gravedad
miércoles, 11 de julio de 2012
![]() |
| es la sombra de la pestaña de un ojo, el titulo no tiene gran cosa que ver con la historia... |
domingo, 17 de junio de 2012
Bien, todo empezó asi...
- Alfa Aquila ha muerto- Dijo Sivvy al entrar en mi habitación, tenía una cara espantosa, probablemente de un cortocircuito, las muertes eran algo que un robot no soportaba, (de ahí se deduce que Sivvy es un robot, en concreto MI robot).
- ¿Qué?- Dije, todavía con los ojos cerrados, entumecida.
Sivvy no dijo nada, se sentó en mi cama y, con un gesto amable comenzó a peinar mi pelo, como si hubiera terminado con aquél asunto, pero yo no había terminado, Alfa Aquila, el hermano de mi padre, por tanto , mi tío había muerto, y eso era motivo para lamentarse, no para peinarse. Alejé el peine de mi y fruncí el ceño. En estos momentos, todos debéis estar pensando: ¿no llora?, ¿por qué no llora? Muy sencillo: no puedo. Soy de una especie que es incapaz de experimentar sentimientos, supuestamente, como el amor la tristeza o... La soledad. Nunca he sentido nada de eso. No es que sea un robot, como Sivvy, pero soy un Alfa, y nuestra especie probablemente experimente menos sentimientos que ella, somos así. Nuestro deber es sólo la ley. Somos los miembros del Consejo, el Senado, la Realeza y... cosas así. Pero claro, nadie sabe de nuestra existencia, bueno... sí de nuestra existencia pero no de nuestra... ¿mutación?, sí, supongo que se puede llamar así. Pero no sólo somos nosotros, están los sicarios de Gama. No es que yo les tenga por sicarios, es, simplemente, que lo son. Ellos se encargan de asesinar a todo el que se sale de sus esquemas. Son... por así decirlo la mafia mutante, sí, justo, la mafia mutante. Y claro, en ambos bandos cada uno tiene control sobre un elemento, bueno hay algunos que no, hay algunos que, aunque sean de distintos bandos, dominan el mismo elemento. Pero... me voy del tema, el caso principal es la muerte de Alfa Aquila.
- ¿Dónde está mi padre?- Me levanté de la cama y me vestí apresuradamente, disponiéndome a salir de la habitación, cuando Sivvy me retuvo con una fuerza extraordinaria impropia de ella.
- No debes, tu padre ha ordenado que te retenga aquí, no es un problema solo de Alfa Aquila, es un problema de todos vosotros, todos los Alfas. Unos cuantos grupos de la Gama se han rebelado contra vosotros, los guardianes Alfa que vigilaban sus fronteras han muerto, Alfa Aquila lideraba el grupo. Lo han encontrado junto a los demás... Ni tú ni tus hermanos debéis salir hasta que vuestro padre lo ordene, ¿de acuerdo?
Asentí apesadumbrada, quería saber qué pasaba y qué pensaba hacer mi padre, pero me senté de nuevo en la cama con Sivvy y comenzó a informarme sobre el revuelto en la Gama. Al parecer, habían muerto unos cuantos guardianes y Alfa Aquila, el que los lideraba. Desde entonces, los sicarios de la Gama, habían comenzado a expandirse y habían matado a todo a quién habían encontrado a su paso, pero solo habían conseguido llegar a la periferia de la ciudad donde habitaban la mayoría de los Alfa, seguramente tardarían unos cuantos meses en encontrar la ruta menos transitada y, entonces, arrasarían la ciudad. Y no se conformarían con matar a los Alfa, también matarían a todos los humanos que encontraran. Eso sería el apocalipsis de Mestópolis. Y los Alfa no lo podíamos permitir, aunque... no parecía que mi padre estuviera por la labor de hacer gran cosa.
- Debéis de estar alerta tú y tus hermanos, Skail, vosotros sois jóvenes y no sabéis reconocer a un sicario de la Gama... solo los mallores Alfa podrán enfrentarse cara a cara con ellos. Vosotros debéis permanecer atentos y también debéis ser precavidos.- En ese momento vi a Sivvy como una humana, más bien como una madre, la que nunca tuve sentí algo por dentro que me hizo abrazarla, no sabía qué era, pero era algo aterrador a la vez que confortante. De repente, mis ojos se humedecieron y comenzaron a salir pequeñas gotitas de agua de ellos, recorriendo toda mi mejilla, aquello era algo que había visto hacer a algunos humanos, pero los Alfa nunca habíamos hecho aquello, probablemente era la primera en hacerlo, pero no era buena señal, significaba que los de la Gama se acercaba, significaba que los Alfa perdíamos poder.
Condena mortal
miércoles, 13 de junio de 2012
Presentación-Aitana
Soy Aitana y me acabo de unir al blog... Soy nueva en esto. Tengo alguna que otra cosa escrita a mano bastante interesante... Intentaré colgar todo lo que tenga cuanto antes, para saber vuestra opinión.
Besos
sábado, 9 de junio de 2012
Soy especial
Y el que más me gusta es. -Derecho a la libertad. Libertad de pensamiento, conciencia y religión, libertad de opinión y expresión.
Puedo pensar lo que quiera y expresar lo que quiera, pero como también lo tienes tú... estamos en una encrucijada.
Entonces dime ahora, ¿cuáles son nuestras diferencias e igualdades? ¿Y por qué lo haces?
Porque no soy diferente, ni igual. Soy especial.
martes, 5 de junio de 2012
Lo sentimos
lunes, 4 de junio de 2012
Una cara destrozada

Ojos grandes
Nariz chata,
Un buen amigo
Psdt:este poema lo escribí en quinto de primaria para un concurso del colegio, pero no gané. Me recuerda buenos momentos y me quedó bastante bien, así que aquí lo teneis.
martes, 29 de mayo de 2012
La leyenda del murcielago
sábado, 26 de mayo de 2012
El principio del fin
Las tardes que había pasado con sus amigas de la infancia, aunque la mayoría de ellas estuvieran muertas. Las risas, el olor del bosque, el primer beso... Eso la reconfortó: pensar en sus seres queridos, pero se le acababan las fuerzas y a su vez, la vida.
Su única posibilidad era que Numa consiguiera alcanzarles y matar a la Bestia con su poderosa magia, que había moldeado y conseguido en todos sus años de estudio.
Kela podía correr y correr hasta el infinito, si sus fuerzas también fueran infinitas... Tal vez consiguiera legar al bosque, la dirección a la que se dirigía. El bosque era su hogar, su territorio. Aunque ese no fuera el mismo en el que se había criado, estaría en ventaja porque al descubierto era vulnerable.
A Kela le perseguía la Bestia, un enorme felino que tenía más pinta de mono que de gato, pero que era muy mortal. Era difícil de describir, ya que si te quedabas mirándola fijamente, su poder podía llegar a volverte contra tus aliados, simplemente te hipnotizaba y ya no eras dueño de tus propios actos.
A la Bestia le seguía Numa, aunque no lo sabía y por eso tenían una pequeña ventaja. El joven consiguió darle con un hechizo pirotécnico, pero debido a la distancia, sólo la asustó. Kela siguió corriendo y gracias a Numa consiguió subirse a un punto alto en el límite del bosque, para tener a tiro a la Bestia que avanzaba amenazadora y lentamente hacia su mejor amigo.
Ella sacó un tubo de madera con un dardo tranquilizante, pero sólo disponía de una oportunidad, ya que había perdido su arco en batalla. Arma que había aprendido a utilizar años atrás cuando tuvo que aprender a defenderse sola de alguna manera y su maestro no conocía el uso de la espada, ni de ninguna. Pero tenía buena puntería, por lo que consiguió darle en el costado a la Bestia.
Kela y Numa sabían que no tardaría en despertarse, pero les daría tiempo suficiente para huir y despistarle en el bosque. Por eso eso ahora estaban en una laguna quitándose la sangre para que no siguiera su rastro.
Kela era consciente de que la mayoría de la sangre no era de ninguno de los dos, si no de Suyam, un amigo suyo de combate que había sido dañado por una flecha, proveniente de un arquero que había escapado.
Numa y Kela se cogieron de la mano y anduvieron alejándose del sitio en el que se había producido la batalla.
-Lo más sensato sería coger provisiones si vamos a tardar mucho en salir del bosque- propuso Numa. Ahora, sin sangre, ni barro se distinguían sus rasgos más característicos: ojos grises, pelo castaño...
-Tendremos que cazar y no tenemos armas, con bayas no bastará- dijo Kela.
-En un rato me habré recuperado y podré usar la magia.
Y así pasó una semana en la lucha de la supervivencia, hasta que salieron del frondosos bosque, pero no les gustó lo que encontraron.
Estaban en una ciudad en ruinas con millones de cadáveres. Había habido una lucha y se había perdido... Era como si una bomba hubiera explotado y cinco minutos más tarde una ciudad entera estaba muerta...
Oyeron a alguien tosiendo, era una joven que estaba tirada en el suelo entre la vida y la muerte. Se acercaron y se dieron cuenta de que ya nada podían hacer por ella. Tenía una herida en el costado horrible y otras muchas más por todo el cuerpo, además de la brecha de la cabeza cuya sangre no estaba seca todavía, como las demás heridas, si no que goteaba sin cesar.
-Vino un mensajer...-intentó decir, su voz era débil y cansada.
-Creo que nos puede contar qué a pasado aquí- dijo Kela ofreciendo a la joven la poca agua que le quedaba del lago. Porque por suerte la tenía colgada, así habían sobrevivido: gota a gota. La muchacha bebió y volvió a decir:
-Vino un mensajero diciendo que los bárbaros estaban de camino, que habían... arrasado todo. Éramos su próximo... objetivo- hablaba aceleradamente, por si su tiempo se le acababa antes- Después irían a Liken.
-¿Bárbaros?- se sorprendió Numa.
-Millones- estaban viendo como se le acababa la vida -Se dirigen a Like y...
Nunca llegó a terminar la frase. Apoyó su cabeza en el suelo y los dos pudieron ver un mechón de pelo rubio, que no estaba cubierto por la espesa capa de cenizas.
-No los alcanzaremos- dijo Numa.
-Ya lo se... por eso voy a abandonar.
-¿A estas alturas?
-R me ayudará a esconderme, nunca me encontrarán.
Numa no estaba convencido.
-Imagínatelo.
-Kela, ya sabes que te quiero, iré contigo siempre que pueda. Estaré a tu lado, aunque tú no quieras... ni me desees.
-Sabes que no es eso, te amo, Numa, pero...
-Pero eres incapaz de olvidarle- completó la frase- Ya no te quiere y, según lo que me contaste, ya no es el mismo y lo sabes.
-El hombre al que amé está muerto, lo acepté. Pero no acepto la posibilidad de que vuelva.
-No podrás esperar mucho tiempo.
-Tomaré una decisión cuando lo vuelva a ver, te lo prometo.
-¿Y después aceptarás mi amor?
-Eso ya lo he hecho, lo que no he hecho es corresponderlo como te mereces.
Numa se acerco más a ella, cogió su cabeza entre las manos y la besó inténsamente, disfrutando de cada momento, pero esta vez ella no se apartó.
-Iré contigo -le dijo Numa- Pero tienes que saber que esto no es el final.
-Lo sé.
