Presentación

¡¡¡Holaa!!!

Somos unas chicas del 1999 a las que les gusta mucho escribir, nos llamamos Alba y Patty (eme8eme y Como tu quieras, respectivamente).

Cada cierto tiempo colgaremos una entrada con un trozo de uno de nuestros proyectos (diríamos cada semana, pero entre exámenes y vacaciones...). Claro que puede que no sea el final...

También escribiremos algunas ideas o textos que tengamos.

Nos encantaría saber vuestra opinión, aunque nosotras seremos quien tomemos la decisión final, así que no os esperéis nada. Si queréis saber algo sobre alguna de nosotras preguntárnoslo. Y si vais a poner algo, ponerlo muy claro, para no provocar confusiones...

Espero que os gusten las historias, no esperamos gran cosa de ellas, pero queremos compartirlas. Como dice nuestra autora favorita, Laura Gallego "bueno, por algo se empieza, ¿no?"


martes, 29 de mayo de 2012

La leyenda del murcielago

El murciélago una vez fue el ser más bello que volaba de la Creación. El murciélago al principio era tal y como lo conocemos hoy. Un día frío subió al cielo y le pidió plumas al creador, como había visto en otros animales que volaban. Pero el creador no tenía plumas, así que le recomendó bajar de nuevo a la tierra y pedir una pluma a cada ave. Y así lo hizo el murciélago, eso sí, recurriendo solamente a las aves con plumas más vistosas y de más colores. Cuando acabó su recorrido, el murciélago se había hecho con un gran número de plumas que envolvían su cuerpo. Consciente de su belleza, volaba y volaba mostrándolas orgulloso a todos los pájaros, que paraban su vuelo para admirarle. Agitaba sus alas ahora emplumadas, aleteando feliz y con cierto aire de prepotencia. Una vez, como un eco de su vuelo, creó el arco iris. Era todo belleza. Pero era tanto su orgullo que la soberbia lo transformó en un ser cada vez más ofensivo para con las aves. Con su continuo pavoneo, hacía sentirse chiquitos a cuantos estaban a su lado, sin importar las cualidades que ellos tuvieran. Hasta al colibrí le reprochaba no llegar a ser dueño de una décima parte de su belleza. Cuando el Creador vio que el murciélago no se contentaba con disfrutar de sus nuevas plumas, sino que las usaba para humillar a los demás, le pidió que subiera al cielo, donde también se pavoneó y aleteó feliz. Aleteó y aleteó mientras sus plumas se desprendían una a una, descubriéndose de nuevo desnudo como al principio. Durante todo el día llovieron plumas del cielo, y desde entonces nuestro murciélago ha permanecido desnudo, retirándose a vivir en cuevas y olvidando su sentido de la vista para no tener que recordar todos los colores que una vez tuvo y perdió.

sábado, 26 de mayo de 2012

El principio del fin

Kela corría y corría por su vida. Nunca antes había pasado tanto miedo. Mientras la Bestia le perseguía, intentaba recordar sus mejores momentos en la vida.
Las tardes que había pasado con sus amigas de la infancia, aunque la mayoría de ellas estuvieran muertas. Las risas, el olor del bosque, el primer beso... Eso la reconfortó: pensar en sus seres queridos, pero se le acababan las fuerzas y a su vez, la vida.
Su única posibilidad era que Numa consiguiera alcanzarles y matar a la Bestia con su poderosa magia, que había moldeado y conseguido en todos sus años de estudio.
Kela podía correr y correr hasta el infinito, si sus fuerzas también fueran infinitas... Tal vez consiguiera legar al bosque, la dirección a la que se dirigía. El bosque era su hogar, su territorio. Aunque ese no fuera el mismo en el que se había criado, estaría en ventaja porque al descubierto era vulnerable.
A Kela le perseguía la Bestia, un enorme felino que tenía más pinta de mono que de gato, pero que era muy mortal. Era difícil de describir, ya que si te quedabas mirándola fijamente, su poder podía llegar a volverte contra tus aliados, simplemente te hipnotizaba y ya no eras dueño de tus propios actos.
A la Bestia le seguía Numa, aunque no lo sabía y por eso tenían una pequeña ventaja. El joven consiguió darle con un hechizo pirotécnico, pero debido a la distancia, sólo la asustó. Kela siguió corriendo y gracias a Numa consiguió subirse a un punto alto en el límite del bosque, para tener a tiro a la Bestia que avanzaba amenazadora y lentamente hacia su mejor amigo.
Ella sacó un tubo de madera con un dardo tranquilizante, pero sólo disponía de una oportunidad, ya que había perdido su arco en batalla. Arma que había aprendido a utilizar años atrás cuando tuvo que aprender a defenderse sola de alguna manera y su maestro no conocía el uso de la espada, ni de ninguna. Pero tenía buena puntería, por lo que consiguió darle en el costado a la Bestia.
Kela y Numa sabían que no tardaría en despertarse, pero les daría tiempo suficiente para huir y despistarle en el bosque. Por eso eso ahora estaban en una laguna quitándose la sangre para que no siguiera su rastro.
Kela era consciente de que la mayoría de la sangre no era de ninguno de los dos, si no de Suyam, un amigo suyo de combate que había sido dañado por una flecha, proveniente de un arquero que había escapado.
Numa y Kela se cogieron de la mano y anduvieron alejándose del sitio en el que se había producido la batalla.
-Lo más sensato sería coger provisiones si vamos a tardar mucho en salir del bosque- propuso Numa. Ahora, sin sangre, ni barro se distinguían sus rasgos más característicos: ojos grises, pelo castaño...
-Tendremos que cazar y no tenemos armas, con bayas no bastará- dijo Kela.
-En un rato me habré recuperado y podré usar la magia.
Y así pasó una semana en la lucha de la supervivencia, hasta que salieron del frondosos bosque, pero no les gustó lo que encontraron.
Estaban en una ciudad en ruinas con millones de cadáveres. Había habido una lucha y se había perdido... Era como si una bomba hubiera explotado y cinco minutos más tarde una ciudad entera estaba muerta...
Oyeron a alguien tosiendo, era una joven que estaba tirada en el suelo entre la vida y la muerte. Se acercaron y se dieron cuenta de que ya nada podían hacer por ella. Tenía una herida en el costado horrible y otras muchas más por todo el cuerpo, además de la brecha de la cabeza cuya sangre no estaba seca todavía, como las demás heridas, si no que goteaba sin cesar.
-Vino un mensajer...-intentó decir, su voz era débil y cansada.
-Creo que nos puede contar qué a pasado aquí- dijo Kela ofreciendo a la joven la poca agua que le quedaba del lago. Porque por suerte la tenía colgada, así habían sobrevivido: gota a gota. La muchacha bebió y volvió a decir:
-Vino un mensajero diciendo que los bárbaros estaban de camino, que habían... arrasado todo. Éramos su próximo... objetivo- hablaba aceleradamente, por si su tiempo se le acababa antes- Después irían a Liken.
-¿Bárbaros?- se sorprendió Numa.
-Millones- estaban viendo como se le acababa la vida -Se dirigen a Like y...
Nunca llegó a terminar la frase. Apoyó su cabeza en el suelo y los dos pudieron ver un mechón de pelo rubio, que no estaba cubierto por la espesa capa de cenizas.
-No los alcanzaremos- dijo Numa.
-Ya lo se... por eso voy a abandonar.
-¿A estas alturas?
-R me ayudará a esconderme, nunca me encontrarán.
Numa no estaba convencido.
-Imagínatelo.
-Kela, ya sabes que te quiero, iré contigo siempre que pueda. Estaré a tu lado, aunque tú no quieras... ni me desees.
-Sabes que no es eso, te amo, Numa, pero...
-Pero eres incapaz de olvidarle- completó la frase- Ya no te quiere y, según lo que me contaste, ya no es el mismo y lo sabes.
-El hombre al que amé está muerto, lo acepté. Pero no acepto la posibilidad de que vuelva.
-No podrás esperar mucho tiempo.
-Tomaré una decisión cuando lo vuelva a ver, te lo prometo.
-¿Y después aceptarás mi amor?
-Eso ya lo he hecho, lo que no he hecho es corresponderlo como te mereces.
Numa se acerco más a ella, cogió su cabeza entre las manos y la besó inténsamente, disfrutando de cada momento, pero esta vez ella no se apartó.
-Iré contigo -le dijo Numa- Pero tienes que saber que esto no es el final.
-Lo sé.

viernes, 18 de mayo de 2012

Los guardianes del tiempo 2


No estaba seguro, pero creía saber quien era, Selvieh, una maga experta en conjuros de agua que venía de un pueblo pesquero.
Tampoco estaba seguro de que ella estuviera embarazada porque era eso lo que había querido decir el sabio. Tenía una buena relación con Kireth, un mago poderoso con un especial interés hacia la enseñanza, por eso era Maestro en la Orden mágica.
Ponía rumbo a Deros, donde se suponía que estaría Selvieh, pero cuando llegó allí nadie la había visto durante todo el día.
De repente una niña le dijo por detrás:
-¿Es usted el mago? Me manda Selvieh
-¿Dónde está?- preguntó
-No quiere ver a nadie, pero me dijo que buscara al mago y que le dijera que quiere dejar de ser Maestra e independizarse.
-Llevame con ella- le pidió el mago, pero la niña no estaba muy convencida el mago le dio unas monedas y ella aceptó.
Selvieh estaba en una casa cualquiera del pueblo, pero en realidad era la casa del médico porque como el mago pensaba: Selvieh acababa de dar a luz.
Era un niño, se llamaba Ramis y sus padres eran magos.
Selvieh cogió a su hijo en brazos, estaba en la cama tumbada. El mago se sentó en una silla vieja y se acomodó hacia atrás.
-¿Qué es eso de que quieres independizarte?- preguntó el mago.
-Quiero cuidar a mi hijo, ser feliz, vivir…
-Pero… Si sus dos padres son magos es un iniciado y…
-¿Cómo sabes si su padre es mago?
-El sabio me dijo que un iniciado desde el principio tendría que encontrar a los guardianes del tiempo.
La noticia la pilló desprevenida.
-¿Cómo sabes que se refería a él?
-Porque también me dijo que le preguntara a la que controla el agua- dijo firme -¿Quién es el padre, Selvieh?
- Si as venido hasta aquí y me has dicho eso, ya lo sabes.
-¿Él también lo dejará todo por el bebé?- se inclinó hacia delante y se frotó la cara de modo cansado.
-Estará cuando lo necesite.
-¿Eso es lo que te a dicho?
-Me enamoré de un hombre ocupado.
-Tendrás que empezar a entrenarlo cuanto antes, tiene un gran futuro por delante.
-su destino es mi destino hasta que sea mayor y para eso todavía queda mucho.
-Tú no lo entiendes
-Sí que lo entiendo, es mi hijo no el tuyo y no puedes controlarlo.
-Sabes que sí que puedo, así que ten más cuidado conmigo Selvieh. Tengo poder suficiente.
-No podrás obligarnos, si tan importante es aceptaré enseñarlo yo misma, pero no puedo hacer nada más por ti.
-Volveré y si no ha iniciado los caminos de la magia me lo llevaré a la fuerza, no tengo nada más que decir- salió por la puerta con un aire brusco.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El destino-Soledad


Soledad.
Eso es lo que sentía. Estaba sola. Su arremolinado pelo se movía con el viento, al igual que sus ropajes que habían quedado destrozados.
Pensaba en todo lo que había pasado durante el año anterior y en lo que tenía que hacer en el siguiente.
No pudo aguantar más, se echó a llorar.
Estaba echa un ovillo, en el suelo del campo de hortalizas en el que su mejor amiga le había confiado sus mayores secretos hacía años.
En aquel campo de hortalizas en el que estaba enterrado el cuerpo inerte de su hermana: pequeña, rubia, asustada, amada… tiempo atrás.
A partir de ahora nada volvería a ser igual.
Ella estaba pensando en su siguiente movimiento. Decidió que haría lo que fuera para encontrarle, recorrería mar y aire si era necesario. Pero no estaba segura de su ubicación.
Decidió dejar sus deberes como una de los Elegidos y volar lejos, muy lejos.
Pero por más que lo quisiera no podía. No podía defraudar a la gente que la necesitaba.
Al final se levantó, miró al horizonte, donde el sol se ponía y empezó a andar lentamente, en dirección norte, en dirección a su destino.

martes, 15 de mayo de 2012

En el valle de amapolas

Hacia calor aquel día y Anna, una chica joven, con el pelo como el carbón y ojos oscuros, estaba cansada, pero no se iba a rendir por nada del mundo. Porque tenía que volver, sería sólo temporalmente.
Aun recordaba el día en el que había salido de allí para adentrarse en otro mundo...
antes de llegar a ese mundo perfecto se había preguntado lo mismo todas las mañanas: ¿cómo sería la vida sin problemas, en el campo, sin personas insoportables a tu alrededor, sin preocupaciones?, ¿cómo sería?
Nunca supo responderlas, hasta que nos llamó mi tío. Hacía muchos años que no le veían... Estaba enfermo y no salía de casa ni para visitar a su familia. Su asistente había dimitido y el viejo no consiguió encontrar a otra persona con aquel pequeño sueldo que se podía permitir.
Anna se la imaginaba distinta, si jardín y con muchas comodidades. Ese día se subió al avión, recorrió el mar y al llegar se subió a una furgoneta, que la llevó a casa de su tío.
estaba en medio de un valle lleno de amapolas. De la casa salió un hombre viejo en silla de ruedas. Ella se acercó más y se dio cuenta de que estaba peor de lo que pensaba, tenía la cara pálida, un bajo pulso, estaba calvo y el poco pelo que le quedaba era ya no blanco, si no transparente... Casi no se podía ni mover, pero le recibió con muchos ánimos porque se alegraba muchísimo de verla y de no estar solo en medio de la nada.
La casa era pequeña, pero perfecta para dos: dos cuartos con sus respectivos baños. El suyo tenía vistas al valle, una cama muy cómoda con sábanas de tonos rosáceos claros, una mesilla y un escritorio de madera.
En todo ese tiempo que estuvo allí hizo muchas cosas mientras cuidaba de su tío... Se quitó todo lo que le quedaba de la niñez, conoció a muchas personas del pueblo que estaba cerca de la casita, donde se abastecía de comida.
Ahora volvía para quedarse unos días en la ciudad, quería ver a su familia, pero no quería saber nada de su vida anterior. Armó valor y se despidió de su tío, estaría en buenas manos, John era ahora su mejor amigo y sabía que hacer. Acto seguido se subió al coche, que la llevaría al puerto, donde después de atravesar el mar cogería un avión... Rumbo a la ciudad, rumbo, aunque le costara admitirlo, a su viejo hogar.
Escrito por Patty y retocado y editado por Alba.

Los guardianes del tiempo

Un importante mago se había reunido con un sabio en un camino hacia Sahall... Le preguntó sobre el futuro.
-La vida pasa y pasa muy rápido, tanto que ahora los años son meses, los meses; semanas, las semanas; días, los días; horas, las horas; minutos y los minutos; segundos... Pero lo más importante es que a partir de ahora todo será diferente... Hay guardianes del tiempo, que pueden manejarlo, están entre nosotros y debemos encontrarlos. Alguien debe de hacerlo y no tendrá otro destino hasta entonces.
>>Deberá ser un iniciado desde el principio, pero no podrá conocer su futuro hasta que esté preparado.
-No puede ser: encontrar a un guardián del tiempo es casi imposible y sólo podría haber un iniciado desde el principio sí sus padres fueran magos y estuvieran entre nosotros... No hay tiempo para amor en estos tiempos.
-Habla con la que controla el agua.
Y el mago salió de la estancia y se fué a caballo hacia donde le llevara el destino.

Nombres fantásticos

Alba y yo estábamos pensando en nombres de fantasía y hemos pensado que podríais ayudarnos poniendo los que se os ocurran...
La verdad es que no se nos da muy bien, dice Alba que ya lo vereis en el Libro 1.
Cualquiera nos sirve, así que dejad volar vuestra imaginación.  ;)

Presentación-Patty

Holaa, soy Patty.
Me he unido al blog con mi mejor amiga... Yo colgaré más ideas que historias porque la verdad, no es que se me de muy bien redactar (aunque Alba me dice que le encantan mis historias).
Soy una niña como Alba, sólo queremos vuestras opiniones. a mi n es que me guste mucho leer, pero algunos libros como los de laura gallego garcia, los juegos del hambre, tres metros sobre el cielo o la saga crepusculo me gustan mucho. me gusta escribir pero solo cuandoestoy muy alegre, muy triste o se me ilumina la bombilla. lo que mejor se me da es dar ideas, pintar y bailar. espero que os gusten mis ideas.